Los 7 autosabotajes de consultores, coaches y terapeutas y cómo impedirlos

Si hay algo que me encuentro en mi día a día con mis clientes y que yo también he sufrido, es con lo que podríamos llamar un esquema común de pensamiento que lleva a buenos profesionales que quieren trabajar como freelances en el mundo de la consultoría, el coaching o las terapias a hacer justo lo contrario de lo que hay que hacer para conseguir clientes, auténticos autosabotajes que te impiden avanzar en la dirección del éxito que tanto anhelas para tu proyecto.

¿PERO POR QUÉ TE AUTOSABOTEAS?

Puede resultar paradójico pero lo cierto es que mi experiencia me dice, que esos autosabotajes se producen porque obtienes un beneficio mucho más fuerte que el de ganar dinero y poder vivir como realmente deseas, obtienes un beneficio emocional que te ayuda a no enfrentarte a tus propios miedos porque piensas que no enfrentándolos no sufres y vives más tranquilo, aunque pase todo lo contrario. Esos miedos tienen que ver con la falta de confianza, con creer que no estás a la altura y con no saber cómo manejar el éxito cuando llegue.

¿CÓMO SE MANIFIESTAN?

 

1. Te enredas con lo que no toca

Quizá tengas que tener claro antes qué es lo que toca: lo que toca es dar prioridad a las acciones de atracción de clientes, promoción y venta frente a todas las demás (salvo aquellas que tienen que ver claro está con el trabajo directo con clientes que ya han pagado por tus servicios).

Sin embargo, lo que haces es lo contrario o como mucho te esfuerzas una y otra vez en dar cada vez más pero sin acompañarlo de acciones de monetización, es decir, sólo recoges reconocimiento (así confirmas que eres bueno) pero no dinero, no vendes, porque sencillamente no estás vendiendo, estás demostrando que vales sin recibir tu recompensa en dinero. Es una manera de no ponerte a prueba. Cuando cobras por tus servicios te responsabilizas del resultado y eso requiere responsabilidad.

Estar demostrando que vales sin recibir tu recompensa en dinero es una manera de no ponerte a… Clic para tuitear

2. Dejas para mañana lo que pudiste haber hecho antes de ayer.

“No tengo tiempo”, “ahora no es el momento” y sus variantes. Es la forma más cómoda de excusarte, no ponerte a prueba y no llegar a saber nunca todo lo que vales. Esto te lleva además a enrerdarte una vez más en lo que no toca tal y como te comentaba en el punto 1. Piensa una cosa, todo lo que no pones en marcha hoy y que te acerca a ganar dinero, está retrasando el momento de que ese dinero entre en tu bolsillo y por lo tanto te está empobreciendo. Así de simple.

3. Empiezas todo y no acabas nada

Como no estás seguro de que lo que hagas vaya a salir bien, llega un punto en que ya te encargas de pararlo sin haberlo puesto ni siquiera a prueba porque el miedo a que lo que tienes en tu cabeza no se materialice tal y como a ti te gustaría es tan fuerte que mientras ese sueño se mantenga en tu cabeza siempre se cumplirá, dicho de otra forma, vivirás de una ilusión, no de una realidad sin darte cuenta que precisamente si lo ves, lo creas, pero para crearlo te tienes que poner en marcha. Atrévete.

Deja de vivir de una ilusión de tu cabeza. Si lo ves, lo creas. Ponte en marcha. Clic para tuitear

4. El perfeccionismo

Está muy relacionado con el punto anterior. Una cosa es que hagas las cosas bien y otra muy distinta es pretender tener todo atado antes de probarlo y acertar a la primera. Lo normal es que tengas que hacer pruebas y ajustes y cuanto antes lo aceptes antes avanzarás. Dicho de otra manera, lo que tienes en tu cabeza nunca sabrás si funciona mientras no lo pruebes y si luego no funciona habrás aprendido y probablemente habrás descubierto un montón de elementos con los que no contabas y que si los pones en práctica te ayudarán a lograr aquello que quieres. Las cosas no suelen ir muchas veces por el camino que nos gustaría y toca dar rodeos, pero sólo los darás a base de hacer las cosas de manera imperfecta y mejorándolas continuamente. Incorpora este hábito en tu día a día y comprobarás los cambios.

Lo que tienes en tu cabeza nunca sabrás si funciona mientras no lo pruebes. Hazlo. Clic para tuitear

5. La autoexigencia

El perfeccionismo lleva asociado una especie de autocastigo en el sentido de que te pones unas expectativas y objetivos tan altos que aunque consigas algo menos nunca vas a estar satisfecho. El truco está en celebrar cada pequeño logro y buscar uno nuevo que sea un poquito mayor que el anterior, de lo contrario tendrás la sensación de que no consigues nada cuando no es así. Echa la vista atrás para ver todo lo que has conseguido hasta ahora. Haz balance y baja la expectativa para subirla después poco a poco.

6. No paras de formarte para ser mejor profesional

Fruto de ese perfeccionismo y esa autoexigencia piensas que tienes que ser mejor en lo tuyo y no paras de hacer otro curso más en tu especialidad. Ya estás preparado de sobra, sólo tienes que practicar y si hay algo en lo que te tengas que formar es en ser buen vendedor y mejor estratega en tu negocio y es vital que lo que aprendas lo pongas en marcha.

Si hay algo en lo que te tengas que formar es en ser buen vendedor y mejor estratega Clic para tuitear

7. El buenismo

Este es un mal endémico que ataca a los buenos profesionales comprometidos con ayudar de verdad a los demás y del que he hablado otras veces. Antes que el dinero para ti es prioritario que tu cliente mejore su vida, por lo que te sientes mal cobrando y acabas buscando clientes que no te pueden pagar o incluso que no estén preparados para realmente aprovechar lo que les ofreces. El resultado es que al final la vida que se resiente es la tuya. Siempre va a haber personas a las que no vas a apoder ayudar, y has de centrarte exclusivamente en aquellos que realmente quieran poner todo de su parte para que tus servicios sean efectivos y eso incluye lógicamente invertir en ellos. En el caso del coaching, por ejemplo, sabes de sobra que sin compromiso tu cliente no va a progresar. Por lo tanto busca gente comprometida y con determinación en vez de personas que practican el victimismo como forma de resolver sus problemas o que no tienen ni la más mínima intención de invertir en tus servicios y sólo buscan lo gratis. Fomenta la responsabilidad de tomar las riendas de la vida y eso incluye la tuya.

Fruto de ese esquema de pensamiento caes en al menos uno de los 3 errores de base por los que aún no vives de tu negocio de consultoría, coaching o terapias, errores que desde punto y hora que los soluciones, te aseguro que tu negocio va a empezar a cobrar vida de verdad y conseguirás muchos más ingresos. En este entrenamiento online gratuito te hablo de ellos y de cómo solucionarlos. Apúntate ahora.

 

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Azucena Fraile Muñoz
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Azucena Fraile Muñoz

La coach de los profesionales que quieren reinventarse a los 40 at AzucenaFraile.com
De ingeniero superior de telecomunicaciones a coach y mentora independiente, desde 2011 ayudo a otros profesionales a dar el paso. Estrategia y superación personal para que consigas más dinero y más libertad con tu negocio de consultoría, coaching o terapias.
Azucena Fraile Muñoz
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