Las 3 claves que me ayudaron a duplicar mi facturación

Estar al borde de la desesperación porque nada de lo que haces te da resultados, es el punto en el que me encuentro a muchos de mis clientes y por el que yo también pasé en su momento. Déjame que adivine…piensas que vas a estar ahí de por vida y además le echas las culpas de tu mala suerte al maestro armero, ¿verdad?. Conozco esa sensación y es frustrante.

Lo que te voy a decir quizá no te guste…ese problema no se soluciona aprendiendo técnicas sino aprendiendo a cambiar tu actitud. Dicho de otra manera, el remedio no está en la píldora que te quita los dolores sino en conocer la verdadera causa y esa siempre reside en tu manera de afrontar las situaciones, sin duda complicadas, a las que te enfrentas cuando te lanzas a emprender tu propio negocio. Siempre se dice que la actitud es lo que importa y para tu negocio no te imaginas lo determinante que puede llegar a ser.

Una buena parte de tu trabajo consiste en deshacerte de toda la broza que te impide ver el camino y esa broza es la mayoría de las veces un batiburrillo de creencias, limitaciones, puntos de vista que no sirven para nada, falta de confianza y expectativas basadas más en el deseo que en la verdadera fe en uno mismo y en la vida. En resumen, una mezcla explosiva de la que es imprescindible que te liberes cuanto antes para que tus ventas se disparen.

Dependiendo del punto de partida de cada uno, que en buena parte tiene que ver con el esquema mental con el que uno viene fruto de lo que ha vivido de pequeño y de las experiencias de vida que ha tenido, tendrás más o menos broza que cortar y ese es un trabajo esencial, porque tu éxito me atrevo a decir que depende en un 70% de ello.

En mis programas de hecho trabajo contigo, entre otras cosas, en darle la vuelta a tu manera de pensar, te enseño a mirar tu negocio desde lugares diferentes que nunca hubieras imaginado para ayudarte así a dar los pasos que tienes que dar en la dirección correcta y con la firmeza que requiere. Por poner un ejemplo, puedes saber muy bien cómo manejar las redes sociales pero si no te atreves a mostrarte, si no sabes venderte, si no sabes poner en valor todo lo que puedes aportar, todo lo demás no tiene mucho sentido. Dicho de otra manera, el continente es importante pero lo que te da dinero es el contenido.

El continente es importante pero lo que te da dinero es el contenido. Clic para tuitear

De toda la broza que he tenido que ir cortando por el camino, quiero destacar los 3 elementos clave que realmente me hicieron dar un salto enorme en mi facturación hasta prácticamente duplicarla y que comparto contigo para que te pongas a trabajar en ellos desde ya mismo. Mientras no domines estos 3 elementos será difícil que las cosas fluyan como quieres. Sigue leyendo que ahora viene lo bueno 😉

1. Perder el miedo a perder

Para emprender es importante contar con recursos. Son muchos los apoyos que necesitas por el camino que van desde cuestiones materiales hasta personas sin cuya ayuda jamás podrías dar determinados saltos. Ahora bien, todo eso cuesta dinero. Por eso siempre digo que emprender en quiebra es una locura y, bajo mi punto de vista, es imprescindible un colchón. Lo que suele ocurrir es que por el camino te vas a equivocar en determinadas inversiones (forma parte de tu aprendizaje) y hasta que los resultados llegan tienes que tirar de ese colchón y tanto tú como tu negocio coméis de él. Hay momentos en que lo único que ves es que ese colchón disminuye y las ganancias no aumentan. Es entonces cuando entras en pánico y ese pánico te lleva a no dar los pasos que tienes que dar, con la confianza que tienes que darlos, porque te invade el miedo a perder lo que ya tienes.

Creéme que ese es uno de los mayores errores que puedes cometer, porque mientras pones tu energía en no perder, es imposible, sí, repito, ES IMPOSIBLE, ganar. El ejercicio consiste en, teniendo un control de cómo están tus recursos, ser capaz de olvidarte de ello y confiar en ti. Esos momentos límite son los que realmente te ponen a prueba para ver si realmente estás dispuesto a poner toda la carne en el asador para que tu negocio salga. Mentalmente quema las naves, céntrate en el momento presente y mira hacia el futuro porque si te centras en lo que dejas atrás no podrás ver lo que tienes delante. Aquí más que nunca es importante la fe en que puedes lograrlo.

Si te centras en lo que dejas atrás no podrás ver lo que tienes delante. Clic para tuitear

2. Estar abiert@ a recibir

Lo que voy a decir te va a sonar a perogrullada pero es la pura verdad. Empecé a tener clientes cuando realmente quise tenerlos. Querer tener clientes no es decir ¡pues claro que tengo clientes! y no atreverte a ir a buscarlos porque no confías en tus posibilidades y hasta en algún momento, cuando no vienen, vivirlo como un alivio.

Querer tener clientes es estar deseando que vengan porque tienes unas ganas locas de poder ayudarles y esas ganas locas las tienes porque estás seguro de todo lo que puedes aportar, dominas la situación y aunque no lo sepas todo, confías plenamente en tus capacidades para encontrar soluciones a los problemas y asumes abiertamente aquello que se escapa a tu margen de influencia. Es algo así como encontrar tu zona cómoda en la que te sientes seguro dentro de un continuo salir de lo seguro para moverte en la incertidumbre. Parece un juego de palabras, lo sé, pero es importante que conozcas el límite hasta el que eres capaz de dominar la situación y te ocupes día a día de irlo ampliando para ganar en seguridad en ti mismo.

3. Enfocar y simplificar

Evidentemente para que tu negocio prospere es importante que sepas lo que hay que hacer en términos de cómo llevar un negocio, dicho de otra manera, la parte de estrategia es fundamental. Ahora bien, es importante que tengas claro que saber lo que hay que hacer no es controlar cosas como las redes sociales, el wordpress de tu web o saber cómo grabar un video y subirlo a youtube. No digo que eso no haya que saberlo y es cierto que te facilita mucho el trabajo, pero eso se aprende a hacer con la gorra, creéme. Lo realmente importante es saber dónde y cómo poner el foco y simplificar para centrarte en lo importante. Y lo importante tiene que ver normalmente con la primera fase de cualquier proceso de venta: la prospección de clientes. Por ahí empieza todo y es una tarea que deberás desarrollar de por vida porque es lo que va a alimentar tu negocio. Eso requiere apuntar con el láser para no quemarte generando posibilidades que tienen poca probabilidad de materializarse. Tu trabajo es generar posibilidades de las cuales sólo se convertirán en dinero unas cuantas, pero tienes que generar las mejores, sin miedo, y entonces sí que llegará ese día en el que duplicarás tu facturación.

¿Me ayudas a llegar a más personas?. Comparte el artículo en tus redes. Gracias 😉

Continúa aprendiendo a cambiar tu manera de pensar, sentir y hacer. Apúntate ahora al club #emprende40 y llévate de regalo mi curso gratuito de los 13 errores, basado totalmente en mi experiencia, donde te cuento unos cuantos que yo misma he cometido para que no caigas tú también en la misma trampa y empieces a ahorrar tiempo, dinero y esfuerzo. Aquí abajo lo tienes…

¿Quieres añadir algún acelerador más a la lista? Deja un comentario. Me los leo todos 😉

Azucena Fraile Muñoz
Sígueme en

Azucena Fraile Muñoz

La coach de los profesionales que quieren reinventarse a los 40 at AzucenaFraile.com
Especialista en habilidades de liderazgo y comunicación, Azucena ayuda a emprender con éxito a consultores, coaches, terapeutas, profesionales de terapias dirigidas a la salud y bienestar u otros profesionales de servicios que quieren continuar su carrera por su cuenta para conseguir mayor independencia y satisfacción personal.
Azucena Fraile Muñoz
Sígueme en