Las 4 razones por las que aún no vives de tu negocio de consultoría, coaching o terapias y cómo darles la vuelta

La profesión de consultor, coach o terapeuta independiente tiene necesariamente 2 caras:

  1. La del profesional que trabaja para mejorar la vida de su cliente.
  2. La del comercial que tiene que promocionarse y venderse para conseguir atraer a esos clientes a los que ayuda.

Cuando decides reinventarte y vivir de manera diferente haciendo aquello que más te gusta y que te genera mayor satisfacción personal, normalmente sólo piensas en la primera cara, que es la que realmente te gusta y te olvidas de la segunda, que no te gusta tanto pero es la que de verdad te va a permitir vivir haciendo lo que te gusta.

Dicho de otra forma, puedes ser un magnífico profesional como consultor, coach o terapeuta pero si no haces la labor comercial de promoción y venta adecuada que tu negocio requiere, será difícil que consigas vivir de tu negocio.

No afrontar esa realidad junto con el miedo a no conseguirlo forman una mezcla explosiva que te lleva a cometer errores muy básicos y a la vez muy críticos que es vital que soluciones cuanto antes si de verdad quieres salir del estancamiento y tomar la acción necesaria para que tu negocio despegue.

En este artículo he seleccionado los 4 que bajo mi punto de vista y por mi propia experiencia (sí, yo también los cometí en su momento) constituyen el mayor obstáculo para conseguir vivir de tu negocio y qué hacer para solucionarlos, porque estos son los verdaderos causantes de la frustración que sientes por no conseguir los clientes que necesitas para vivir de tu negocio.

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1. No te enfocas

Siempre se nos ha dicho aquello de que no hay que poner los huevos en la misma cesta y piensas que en cuantos más proyectos estés o a cuantos más tipos de clientes te dirijas, más probabilidades de que la cosa te salga bien tendrás. Eso no es del todo cierto y esa manera de pensar es fruto del miedo que sientes a no conseguirlo y todas tus acciones al final van encaminadas a cubrirte las espaldas de cualquier manera porque no quieres cerrarte puertas.

Bien, es normal, pero ¿qué tal si lo piensas de esta otra forma?. Si quieres de verdad aumentar tus posibilidades de éxito y sentirte seguro, céntrate en una sola cosa, en un tipo de cliente concreto con un problema concreto para el que tú tienes solución y ten aparcado un plan B, que entrará en vigor sólo sí se dan una serie de condiciones que tú mismo vas a definir.

Enfocarte en algo concreto te permite tomar acción de manera más fácil. Piensa una cosa, si te diriges a clientes con comportamientos y problemas diferentes tienes que duplicarlo todo porque la manera de llegar a ellos, la manera de comunicarte con ellos, será distinta. Eso te genera un trabajo muchísimo mayor y al final te va a resultar imposible profundizar y hacerte experto, que es lo que te va a hacer visible. Por lo tanto, apuesta sólo por uno. ¿Cómo saber con cuál te va a ir mejor? Sólo hay una manera y es probando. Si pasado un tiempo ves que con el que has probado no funciona, cambia al otro. Así de sencillo.

2. Te empeñas en ayudar a quien sólo busca lo gratis y no te valora

Este error es muy típico y tiene que ver con que te sientes mal cobrando por lo que haces, por lo tanto, inconscientemente te autosaboteas y terminas por buscar a personas que no sólo no te pueden pagar sino que te requieren un esfuerzo enorme para ayudarles a salir de donde están y no están dispuestas a poner de su parte. Personas que quieren que tú hagas todo por ellas sin ellas mover un dedo. ¿Realmente te hiciste consultor, coach o terapeuta para ayudar a personas a las que sabes que no puedes ayudar?

No busques el reconocimiento ni aprobación en lo que haces. Busca lo que funciona y enfócate en solucionar los problemas de aquellas personas que quieren de verdad solucionarlos y están dispuestas a invertir en ti para conseguirlo.  Te hiciste consultor, coach o terapeuta para eso. La satisfacción la dan los resultados en forma de remuneración económica y de bienestar de tus clientes después de trabajar contigo, no lo olvides.

3. Lanzas tiros al aire en vez de crear audiencia

Sí, lo sé. Te encantaría que todo el mundo te comprara a la primera sin apenas haber hecho nada. Te invito a que ahora te pongas en el lugar del comprador. Estoy segura que antes de tomar la decisión de compra te tomas tu tiempo para conocer mejor al otro, ver si te da confianza y si realmente te va a ayudar a solucionar tu problema. Tus clientes lo van a hacer igual, por lo tanto por el hecho de que hayas dejado tu publicidad en un sitio, hayas hecho una campaña en facebook o hayas ido a un networking y hayas entregado muchas tarjetas, eso no significa que mañana todas esas personas vayan a llamarte enfervorecidas como si entraran a las rebajas de unos grandes almacenes para comprar tus servicios.

Vender requiere tiempo y por lo tanto es necesario que pongas todos tus esfuerzos sobre todo al principio en crear una comunidad de personas interesadas y las lleves a un lugar físico: tu base de datos. Muévete, sal de la cueva, haz tus campañas, deja tu publicidad en los lugares adecuados y recopila los datos que esas personas que están dispuestas a saber más sobre lo que haces y cómo les puedes ayudar te dan. Conóceles, habla con ellos, genera confianza y ponte a vender sólo después y no antes. Cuando creas audiencia mediante un sistema en el que no paran de entrar caras nuevas y tú no paras de ofrecerles soluciones a sus problemas, conseguirás vender y con esto paso al punto siguiente.

4. No tienes un sistema de monetización específico para tu negocio que te genere ingresos todos los meses

Al hilo del punto anterior, las personas necesitan un tiempo para dar el paso de comprar. Por lo tanto, a medida que vas creando esa audiencia de personas interesadas en lo que haces, pon el foco en sus problemas, muéstrales alternativas y no dejes de llamarles a la acción, con cierta regularidad, para que compren.

Tus resultados dependen mucho del ritmo y la constancia con los que ejecutes 2 acciones muy concretas:

  • Atraer a las personas con las que quieres trabajar a tu base de datos para conocerles y generar confianza.
  • Ofrecer soluciones a sus problemas en forma de servicios por los que cobras.

Esa es la esencia de la cara 2 de la que te hablaba al principio de este artículo. Si te has reinventado porque lo que te gusta es ayudar a los demás, y no das a conocer tus servicios ni los pones en valor, en el fondo estás privando a muchas personas de mejorar sus vidas gracias a todo lo que les puedes aportar y eso se llama VENDER, ni más ni menos.

Si aún no has conseguido vivir de tu negocio de consultoría, coaching o terapias, te sientes estancado o no sabes ni por dónde empezar, apúntate ahora a mi comunidad para seguir recibiendo contenidos como éste y aprender trucos y herramientas, tanto de superación personal como de estrategia de negocio, con las que darte la claridad y motivación que necesitas para lograrlo. Llévate además este entrenamiento de regalo de bienvenida.

 

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Azucena Fraile Muñoz
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Azucena Fraile Muñoz

Reinventarse a los 40. Estrategia y Superación Personal at AzucenaFraile.com
De ingeniero superior de telecomunicaciones a coach y mentora independiente, desde 2011 ayudo a otros profesionales a dar el paso. Estrategia y superación personal para que consigas más dinero y más libertad con tu negocio de consultoría, coaching o terapias.
Azucena Fraile Muñoz
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