Ya eres coach, ¿y ahora cómo vives del coaching?

Recibo a menudo mensajes de personas cuyo sueño es dedicarse a ayudar a los demás a cumplir los suyos, coaches que, como yo en su día, piensan que con hacer un master o tener una certificación ya está todo hecho. Si algo he aprendido con los años es que eso es sólo el comienzo de una carrera de fondo llena de obstáculos en la que tú decides dónde está tu meta.

Te haces coach de verdad, no haciendo sesiones de coaching (que también), sino superando tus propios miedos e inseguridades a la hora de lanzarte a ejercer la profesión de manera independiente, enfrentándote al mundo del marketing y la venta, y eso, no te lo enseñan en las escuelas (o te lo enseñan a medias). Ahí es donde empieza tu proceso de coaching, el de verdad, el que te va a preparar para poder aportar todo lo que llevas dentro a los demás.

Sin embargo, es curioso, porque la mayoría ya no de coaches, sino de profesionales que se dedican al mundo de las terapias o de la consultoría y quieren iniciar su negocio por su cuenta, se resisten a formarse en una serie de disciplinas que son clave si quieres ejercer por tu cuenta. Como ya he dicho en alguna ocasión, ser un buen profesional en lo tuyo no te garantiza que acabes teniendo un negocio que funcione. Deja de resistirte como gato panza arriba a aprender a vender(te), y te lo dice alguien que se resistió más que nadie, que conste…y en qué hora 😉 Te ahorrarás muchos sufrimientos, créeme y no sólo eso, serás un mejor coach, ¿por qué? Porque ser coach no va de si utilizas tal o cual método o de si escuchas o haces preguntas abiertas. Eso es importante pero ser coach es mucho más que eso. Es tener una actitud frente a la vida, es tener el coraje de enfrentarte a tus propias inseguridades y superarlas y eso te da una firmeza y un aplomo que repercute en que tus sesiones con clientes sean más efectivas. Hacer un buen coaching tiene un poco de técnica y mucho de esencia de lo que el coach transmite. Sí, lo has adivinado. No soy purista. Mas bien soy práctica y trato de enfocarme en lo que funciona.

Hacer un buen coaching tiene un poco de técnica y mucho de esencia de lo que el coach transmite. Clic para tuitear

¿Qué es lo que realmente necesitas para salir a flote con tu negocio de coaching?

1. Enfocarte y comunicar de manera específica

Olvídate de si eres coach y de si haces coaching. Te dedicas a resolver un problema a un colectivo de personas y utilizas como herramienta el coaching. Si no tienes claro qué haces y para quién lo haces, vas a estar en bucle durante mucho tiempo, rodeado de personas despistadas que no se comprometen a seguir un proceso contigo porque el primer despistado eres tú. Y no porque no sepas hacer un proceso de coaching, sino porque no tienes claro lo que ofreces realmente y en qué ayudas a los demás. Sí, ya sé, tu argumento será probablemente que la gente no entiende lo que es el coaching. Sé honesto, ¿lo sabes tú realmente? ¿tienes un mensaje de venta en el que queda claro lo que las personas pueden conseguir con tus servicios? Si para explicarlo tienes que dar un montón de rodeos, entonces es porque no lo tienes claro. La comunicación de lo que haces es responsabilidad tuya y si no lo entienden es porque no estás conectando con lo que las personas a las que te diriges quieren conseguir y el mensaje que lanzas es confuso. Decide dónde poner el foco y trabaja en esa dirección sin dispersarte.

2. Mostrarte y vender(te) siguiendo una estrategia

Lo siento. Por mucho que digas que te has formado en coaching para ser coach y no para convertirte en vendedor, acéptalo: o sales a vender o sales a vender. No hay opción. El buen coach es el que se enfrenta a sus propios miedos, ¿por qué no enfrentarte a éste? Creéme, vas a mejorar muchos puntos en tu manera de hacer coaching y tus clientes son los primeros que te lo van a agradecer. Enfréntate al miedo a exponerte, a venderte, a poner en valor tu trabajo, en definitiva, échale morro porque el NO forma parte del camino para llegar al SÍ.

El NO forma parte del camino para llegar al SÍ Clic para tuitear

Esto no significa que te lances a lo loco como pollo sin cabeza. Ahí es donde entra en juego la estrategia y tienes que aprenderla y romper con las creencias que te frenan para ponerla en marcha que son unas cuantas. En mis programas trabajo ambas áreas contigo, la emocional y la que tiene que ver con el desarrollo de tu negocio. Por experiencia sé que ambas son necesarias.

3. Diseñar tus servicios para hacerlos rentables

En todo ese proceso de estrategia una parte importante es el diseño de tus servicios. De lo que se trata es de crear programas que cumplan con las expectativas de tus clientes y tan importante es el tiempo que esos programas han de durar para que tu cliente vea resultados, como el contenido. Ahora bien, por encima de todo están los beneficios que tus clientes van a conseguir con ellos. Por lo tanto, céntrate primero en lo que tu cliente quiere y a partir de ahí diseña. El precio tiene que ver con muchos factores pero sobre todo tiene que estar a la altura de lo que tus clientes pueden conseguir contigo, que estoy segura de que es mucho. De nuevo, céntrate en los beneficios. El resultado final de lo que diseñes tiene que ver con eso principalmente.

Continúa aprendiendo para conseguir tu sueño de vivir de tu negocio de coaching con mi entrenamiento online gratuito Los 3 errores de base por los que no vendes tus servicios de consultoría, coaching o terapias y cómo solucionarlos. Si corriges esto y lo aplicas correctamente te aseguro que va a haber un antes y un después en los resultados de tu negocio.

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Azucena Fraile Muñoz
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Azucena Fraile Muñoz

La coach de los profesionales que quieren reinventarse a los 40 at AzucenaFraile.com
De ingeniero superior de telecomunicaciones a coach y mentora independiente, desde 2011 ayudo a otros profesionales a dar el paso. Estrategia y superación personal para que consigas más dinero y más libertad con tu negocio de consultoría, coaching o terapias.
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