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CREE EN TI · ENFOCA · CRECE

Para tener éxito no hay que ser el mejor

La mayoría de los que estamos en la mediana edad (de 40 para arriba…) hemos sido educados en el mundo de lo perfecto. Me explico. Nos instalaron la creencia de que teníamos que ser muy buenos en los estudios y sacar muy buenas notas para que nos contrataran en cualquier empresa sin prácticamente hacer nada. Además fallar en un examen era sinónimo de catástrofe, vamos, que se mascaba la tragedia y hasta qué punto…Una antigua compañera del colegio con la que me reencontré después de 25 años me recordó algo que yo ya había olvidado: Azu, aún me acuerdo cómo llorabas un día que sacaste un 9 en vez de un 10. Triste pero cierto…

Ese paradigma es válido cuando se dan las siguientes circunstancias:

  • Hay mucho trabajo en aquello en lo que eres un crack
  • Sois tú y 4 más los que optáis a ese trabajo.

Ley de la oferta y la demanda. El resultado es que se te rifan y todo el esfuerzo preparándote, que por experiencia sé que no ha sido poco, tiene su recompensa. Vamos que hincas los codos como buen estudiante y ya está. Todo lo demás vendrá sólo hasta tal punto que no tendrás ni que promocionarte porque vendrán a buscarte a casa. El resultado es que te quedas quieto esperando que las cosas vengan.

Vale, ahora despierta, porque ese mundo perfecto no existe. Repito: ESE MUNDO NO EXISTE.

Las personas bien formadas en lo suyo, buenos profesionales de servicios, ahora aparecen como las setas en otoño cuando llueve y hace buena temperatura. Coaches, terapeutas, fisioterapeutas, consultores, diseñadores, nutricionistas…actualmente somos una plaga. Me centro en estos profesionales porque es con quienes trabajo, pero párate a pensar. En otras áreas como la ingeniería, la arquitectura, la abogacía, etc, también hay hordas de buenos profesionales y todos buscamos lo mismo: clientes.

¿Te preguntas por qué otro que supuestamente es peor profesional que tú tiene el éxito que tú anhelas?

La respuesta es fácil: se mueve, se promociona y se vende mejor que tú. Dicho de otra manera, le echa más morro.

Hoy en día no triunfa el mejor en su campo, sino el que mejor sabe moverse en los entornos de su campo.

[bctt tweet=»No triunfa el mejor en su campo, sino el que mejor sabe moverse en el entorno de su campo»]

Te confieso que personalmente me costó asumir tal afirmación pero con el tiempo aprendí que decirte eso una y otra vez a ti mismo hasta convencerte de ello te hace ver las cosas de otra manera porque dejas de machacarte con aquello de que no eres suficientemente bueno en lo tuyo y lo único en lo que te tienes que enfocar es en ser bueno en venderte.

¿Cuáles son las ventajas de esta forma de pensar?

Te quitas peso de encima

No, no me refiero a los kilitos de más que puedas haber cogido, para esos come más fruta y más verdura y deja de comer pan y dulces 😉  El peso al que me refiero es otro. Cuando te enfocas en ser perfecto tu grado de exigencia contigo y con los demás es una barrera infranqueable que te impide seguir avanzando. Es como tener las manos atadas. Te echas más responsabilidad encima de la que te corresponde porque no olvides que en el tipo de servicios que te he comentado antes una buena parte del resultado final depende de la actitud y las ganas de mejorar y cambiar que tenga tu cliente. Por eso es también importante que tengas muy claro a qué clientes puedes realmente ayudar y te enfoques en ellos. Ojo, no estoy diciendo que no seas buen profesional. Por supuesto que tienes que serlo. Lo que te estoy diciendo es que no te obsesiones con ello porque seguro que ya eres lo suficientemente bueno para desempeñar tu trabajo. Ahora toca que te conviertas en un buen profesional de las ventas y tampoco necesitas ser el mejor en esto. Supérate a ti mismo cada día. No te compares porque pierdes energía y por lo tanto foco.

Te atreves a probar cosas

No, no me refiero a que pruebes setas alucinógenas (¡ni se te ocurra!). Me refiero a que te atreves a probar nuevas estrategias, formas de comunicar, un nuevo servicio…Y lo haces por una sencilla razón. Porque dejas de empeñarte en ajustarlo todo y a preguntarte si funcionará buscando mil y una formas de que el resultado sea como tú quieres. Relaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaax. No hay que preparar tanto las cosas. Hay que hacer un prototipo más o menos apañadito, probar y a partir de ahí ir ajustando. Aprender del error es lo que te ayuda a perfeccionar las cosas.

Estás condenado a ganar dinero

Qué condena más mala, ¿verdad? 😉 Cuando rompes la barrera del perfeccionismo, de ser el profesional mejor capacitado en lo suyo, lo que haces realmente es salir ahí fuera a que otros disfruten de lo que les aportes porque ya has superado entre otras cosas el «miedo al qué dirán». Vives con un propósito y lo único que quieres es que el mundo se beneficie de ello. Dejas de postergar y pasas a la acción. Te muestras desde la autenticidad, que es lo único que te va a hacer diferente de verdad. Todo eso te hace visible en un mundo ruidoso en el que la información muchas veces nos abruma. El resultado: vives en un mundo de posibilidades y muchas de ellas acabarán convirtiéndose en certezas (€ $).

¿Qué otras ventajas se te ocurre que puede tener esta nueva manera de pensar? Un, dos, tres, responda otra vez (se nota de qué generación soy, ¿verdad? ). Añádela en los comentarios.

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2 comentarios en «Para tener éxito no hay que ser el mejor»

  1. Buenos días, Azucena,

    Me parece muy cierto lo que nos comentas. Pero yo creo que en el mundo laboral hay un problema -entre otros muchos- que he detectado: el poder de hacer cosas, de cambiar el mundo, de crear oportunidades solo parece que la tiene los que tenemos trabajo (yo me incluyo porque a pesar de que trabajo de manera parcial -me gustaría hacerlo al completo-, pero no puedo negar que sigo estando en activo. Digo esto porque Barcelona Activa organiza unos talleres donde nos encontramos algunos de los que buscamos trabajo, y detecto un desánimo en todos aquellos que llevan tiempo en el paro y eso les lleva a una frustración paralizante. Es un pez que se muerde la cola y entiendes que si no encuentran ese lugar deseado es porque han dejado de confiar en todo. Tanto es así que han dejado de confiar en ellos. Y pueden ser los mejores profesionales del mundo, pero ese pesimismo se percibe en su actitud. Pienso que es difícil salir de esa situación si una persona transmite pesimismo.
    Espero haber encontrado ese puesto de trabajo que tanto deseo antes de llegar a ese punto… si no, tal vez me pase como ellos.
    ¿La respuesta está en el tiempo o en nuestra actitud?

    Responder
    • En efecto, Francesc. Es la pescadilla que se muerde la cola. No obstante, la respuesta te puedo asegurar que está en la actitud y en la capacidad de adaptarse a los cambios estando dispuesto a aprender todo lo nuevo. Ahora mismo estamos inmersos en un escenario económico para el que fuimos educados hace años. Es importante cambiar la manera de pensar. Ahora todo es mucho más dinámico, más cambiante y toca aprender a nadar en el mar porque ya no es suficiente saber nadar en el pantano donde el agua está quieta. Conozco a mucha gente de más de 40 que no han tenido problemas para encontrar nuevos trabajos y en todos ellos había algo común: creen en sus posibilidades y no piensan en la edad que tienen. Lo que pensamos lo transmitimos de manera inconsciente. Dicho de otra manera, la edad está en nuestra mente, e independientemente de que haya un sector de empresas que discriminen por edad hay otras que no lo hacen y que lo que realmente contratan son perfiles y actitudes, sobre todo esto último. Te animo a no perder nunca el coraje para seguir aprendiendo y avanzando en tu camino y no caer en el pesimismo. Enfócate en el CÓMO PUEDO HACERLO y nunca en el NO PUEDO. Espero haberte ayudado, Francesc. Un fuerte abrazo y gracias por exponer tu punto de vista.

      Responder

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