Qué hacer cuando el miedo te paraliza. 3 recetas infalibles

¿Sabes realmente cómo te paraliza el miedo?

Quieres más clientes y haces, haces, haces y sigues estancado en el mismo punto. ¿Te suena? Te preguntarás probablemente por qué. La respuesta es muy simple. Porque el miedo te tiene paralizado. Pero si el miedo me paraliza, Azu, entonces no haría nada, pensarás…Nada más lejos de la realidad. Nuestra mente se las sabe todas para protegernos de aquello que nos expone frente a los demás y nos puede acarrear consecuencias “desastrosas” como que nos critiquen, que nos cuestionen, que no estemos a la altura, que metamos la pata y nos señalen, etc. Fíjate que he puesto la palabra “desastrosas” entre comillas porque ninguna de esas consecuencia en el fondo lo es. Tu mente perfeccionista hace que pienses que lo es, pero no es cierto, porque todo eso es lo que al final te ayuda a avanzar y a ser mejor profesional a todos los niveles.

Para evitar todo eso el miedo te paraliza haciendo lo que no tienes que hacer.

El miedo te paraliza haciendo lo que no tienes que hacer Clic para tuitear

A saber…

  • Sabes de sobra que la única acción que te va a llevar a conseguir más clientes es llamando a muchas puertas para que te abran, PERO NO LO HACES.
  • Sabes de sobra que muchas de esas puertas no te las van a abrir pero es necesario llamar a todas porque esto de conseguir clientes tiene mucho que ver con las probabilidades y éstas aumentan llamando a más puertas, PERO NO LO HACES.
  • Sabes de sobra que cuantas más veces te digan que no más cerca estás de que te digan que sí y es cuestión de continuar, PERO NO LO HACES.
  • Sabes de sobra que por mucho que planifiques y le des vueltas a tu web o al contenido de ese curso o charla que estás preparando te va a dar igual si nada de eso se materializa saltando al campo de pruebas para ver qué pasa, PERO NO LO HACES.
  • Sabes que estás preparadísimo para ejercer tu profesión sin embargo no paras de formarte en más y más especialidades o profundizando en la misma con otro curso más y te engañas a ti mismo pensando que así tendrás más opciones de tener más clientes pero lo cierto es que acabas el curso en cuestión y sigues igual.
  • Sabes qué es lo que te ayudaría a salir de ahí, en quién apoyarte, puedes permitirte invertir en ello, lo tienes casi decidido, pero en el último momento siempre reculas ya sea dejándolo para más adelante o invirtiendo en algo que realmente sabes que no es necesario ahora, pero te tranquiliza porque tienes la sensación de que estás avanzando y de que todo llegará.
Lo que quieres llega cuando haces lo realmente necesario para permitir que llegue. Clic para tuitear

¿El resultado? Pasa el tiempo y sigues igual: compuest@ y sin novi@

Lo confieso. Me he visto en más de una ocasión en todas y cada una de las situaciones que te he descrito. Por lo tanto, créeme si te digo que entiendo perfectamente cómo te puedes llegar a sentir e igualmente sé cómo sacarte de ahí.

Dicho de otra manera, crees que avanzas pero en el fondo lo que estás haciendo es andar en círculos y sigues sin tener los clientes que necesitas para llevar la vida que quieres llevar.

Tu mente te está echando un pulso y te está ganando porque te está paralizando haciéndote creer que haces cuando en realidad NO HACER y HACER LO QUE NO TOCA, son dos caras de la misma moneda y esa moneda no es ni de 1 euro ni de 2, es una moneda perfecta en su forma pero de hojalata lo que significa que no vale nada y por lo tanto no te sacará de pobre.

No hacer y hacer lo que no toca son dos caras de la misma moneda. Clic para tuitear

Todas esas “NO ACCIONES” funcionan como un anestésico porque te calman el miedo, te sientes mucho mejor, ¿a que sí?, hasta que pasa el tiempo y vuelves a sentir el agobio y necesitas otro chute. En el fondo es como una droga y llega un momento en que dejas incluso de sentir el miedo porque te has acostumbrado a vivir en él y eso es lo más peligroso que te puede pasar porque te costará cada vez más salir de ahí.

Hasta ahí la descripción del mecanismo mental con el que todos en algún momento hemos funcionado o funcionamos. Lo importante es si eso sólo te pasa de vez en cuando o bien te pasa continuamente. En ambos casos te cuento 3 recetas infalibles que a mí siempre me han servido siempre para salir de esa trampa y que quiero compartir contigo:

Simplifica

No hace mucho estuve en un evento conjunto de Apple y Forcemanager en las oficinas de Apple en el centro de Madrid. Si hay algo que sorprenda de las tiendas de Apple es su sencillez, su minimalismo. Pues bien, las oficinas son exactamente igual y el representante de la firma que estaba en el evento lo dejó claro: la máxima en Apple es menos es más y lo llevamos a rajatabla. Si a los grandes les funciona, ¿por qué no te va a funcionar a ti? Simplifica tu trabajo, tus servicios, tu mensaje, hazlo simple, hazlo fácil. Limpia tu mesa de despacho, ten un cuaderno en vez de 7. Simplifica tu vida. En la medida que lo hagas todo más simple verás que te quitas mochilas, que todo resulta más fácil de hacer porque no hay nada que te estorbe. Reduce todo a la mínima expresión y quédate sólo con lo que realmente importa. Tener un vacío que estés siempre dispuesto a llenar de cosas nuevas, atrae oportunidades.

Enfoca

Afina tu target de clientes, cierra el círculo, especifica mejor tus servicios, apunta con el láser a los lugares donde tu cliente está con una alta probabilidad. Si sientes que la energía se te dispersa es porque no estás enfocado, porque estás apuntando a un montón de cosas e ir de una a otra te deja agotado, ¿a que sí?. Si te agotas es porque estás corriendo en muchas direcciones diferentes. Cuando corres en una sola el cansancio es muy distinto y sólo necesitas bajar un poco el ritmo y tomarte un respiro, pero no parar en seco porque has acabado totalmente desfondado y entre otras cosas necesitas ver por dónde tienes que ir. Si has hecho el paso anterior, éste no te costará nada.

Haz lo que sí toca

Cuando simplificas y enfocas te das cuenta de que al final sólo tienes que hacer 4 cosas muy concretas y repetirlas a diario. Esas 4 cosas son

  • Atraer clientes a tu negocio dejándote ver en los lugares donde él se encuentra
  • Generar conversaciones de venta
  • Hacer seguimiento y ejecutar los servicios que hayas vendido.
  • Medir los resultados y si no son como esperas vuelve a empezar. Simplifica, enfoca y haz lo que sí toca. Al final un negocio de servicios de éxito se reduce a eso.

Quedaría una cuarta acción a hacer y es que si no te sientes capaz de hacerlo tú solo, busques apoyos.

Un empujón a tiempo puede ser la clave para que des el primer paso que te lleve a salir del bucle definitivamente.

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Azucena Fraile Muñoz
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Azucena Fraile Muñoz

La coach de los profesionales que quieren reinventarse a los 40 at AzucenaFraile.com
De ingeniero superior de telecomunicaciones a coach y mentora independiente, desde 2011 ayudo a otros profesionales a dar el paso. Estrategia y superación personal para que consigas más dinero y más libertad con tu negocio de consultoría, coaching o terapias.
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